3 ALTERNATIVAS A LOS MEDICAMENTOS QUE TE PUEDEN SANAR

Hay que buscar soluciones alternativas para una vida plena


Nuestro cerebro es toda una caja de sorpresas y un auténtico centro de mandos desde el que se controlan y regulan las funciones del cuerpo, entre ellas la salud física y mental. Todavía se desconocen muchas funcionalidades, pero gracias a estudios científicos y la propia experiencia del ser humano a lo largo de los siglos, sabemos que, desde las decisiones que consciente o inconscientemente tomamos, podemos prevenir e incluso revertir ciertas enfermedades.

España es uno de los países donde se consume un mayor número de medicamentos del mundo, incluidos los antibióticos. Esto nos debería hacer saltar las alarmas. Deberíamos empeñarnos en buscar la manera de fomentar un mayor bienestar en la población a través de una forma más natural y armónica para el cuerpo y la mente.

Lo que sí es un verdadero adelanto para la salud es que conozcamos cómo funciona nuestro cuerpo y ayudarle a restablecerse por sí mismo para evitar molestos síntomas que pueden estar indicando una dolencia mayor.

El cuerpo es un mecanismo perfectamente engranado. En el organismo todo tiene su por qué y para qué, y todos los sistemas, (linfático, circulatorio, digestivo, inmunológico, respiratorio, etc.), están relacionados entre sí y hacen que la maquinaria funcione a la perfección si se encuentran equilibrados y en armonía.

A continuacíón se destacan unas sencillas pautas que, aplicadas de modo constante, harán que mejoremos sustancialmente nuestra salud.


 ∴ Respiración Consciente ∴

Aprender a respirar correctamente nos puede aportar mucho bienestar y aliviar tensiones diarias que nos producen molestias físicas, incluso moldear nuestras emociones.

La mejor respiración según los expertos es la respiración diafragmática. Al respirar usando el diafragma elevamos la musculatura que está entre los pulmones y el abdomen y esto nos permite realizar una respiración más profunda. Introducir una buena cantidad de oxigeno en los pulmones y que este se distribuya por las células, ayuda a su desarrollo y al aporte de los nutrientes.

Se ha demostrado científicamente que la respiración diafragmática relaja los músculos y fomenta la concentración. Uno de los síntomas más comunes de falta de oxigenación son los mareos y las ganas de bostezar. Poniendo la atención a nuestra respiración y estabilizando un flujo continuo de entrada y salida de aire abundante se pueden reducir tensiones físicas, mejorar la digestión, calmar la mente y estabilizar el ánimo.


∴ El Poder del Ahora ∴

Parafraseando el título del famoso libro de Eckhart Tolle, El Poder del Ahora, llegamos a una profunda reflexión que ha dado mucho de sí en los últimos tiempos: Mantenerse presentes en el ahora, en cada acción y cometido, para evitar que la mente divague por tortuosos caminos de miedo e incertidumbre.

Debemos educar a nuestra mente a pensar correctamente. Los beneficios derivados de un pensamiento que podríamos denominar positivo, se han estudiado durante décadas y se ha demostrado que favorecen al individuo tanto a nivel físico como mental.

El primer paso es centrarse en el ahora, de ahí que se haya puesto tan de moda el mindfulness, que no es más que una técnica para estar presentes en lo que hacemos, sentimos y pensamos. Ser conscientes de los momentos que nos proporcionan bienestar y los que nos desagradan nos ayuda a identificar lo que nos sienta bien y mal.

Si estamos presentes en lo que hacemos y sentimos, podremos anticipar situaciones o acciones que van a desencadenar un rechazo en nuestro organismo; por ejemplo, darnos un atracón de comida que después nos lleve a tener que tomar un medicamento para evitar molestias digestivas. Solo con estar presentes en lo que hacemos, evitaremos estas incómodas situaciones.


∴ Conócete a Ti Mismo ∴ 

Si queremos mejorar la salud y evitar medicamentos innecesarios deberíamos tomar las riendas del conocimiento nuestro yo interno y hacer un trabajo de introspección. Muchas filosofías antiguas nos dejaron escritos y tratados filosóficos que, de aplicarse hoy en día, mitigarían una gran cantidad de enfermedades y dolencias que llenan las consultas de los médicos.

El vacío interior, la ansiedad, la pena o tristeza que muchas veces asolan al individuo sin motivo aparente, podrían estar en relación directa con el desconocimiento de nuestro yo más profundo. La superficialidad en la que vivimos no ayuda, la desconexión con uno mismo, con la naturaleza y con las leyes universales, son causa de muchos males.

En el frontispicio del templo de Delfos rezaba: Conócete a ti mismo”. Si queremos sacar partido a este aforismo de una forma rápida y práctica, escuchemos en nuestro interior qué nos sienta bien, qué alimentos, qué trabajos, qué personas, qué situaciones,… y así, seguro que no volvemos a tener jaquecas recurrentes, contracturas, o ansiedad/culpabilidad derivada de una falta de autocontrol al no hacer aquello que le sienta bien a nuestro organismo.

Muchas veces ser prácticos significa resolver cuestiones sencillas del día a día para obtener resultados positivos inmediatos.

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