10 HÁBITOS SALUDABLES A LA HORA DE COMER QUE MARCAN LA DIFERENCIA

¿Quieres estar más saludable de forma fácil y sin esfuerzo?


A veces hacemos cambios significativos en nuestra vida que cuesta apreciar a simple vista en el corto plazo y eso nos frustra. Vivimos en la sociedad de la inmediatez, del aquí y del ahora, queremos resultados y los queremos ya, hemos perdido la capacidad de esperar pacientemente por aquello que nos gusta, y las prisas no son buenas.

En lo que se refiere a mejorar la salud a través de la alimentación hay que ser paciente y constante. Los resultados llegan poco a poco. pero son reales y sin efectos secundarios. Para ello debemos marcarnos un objetivo y trazar un plan para lograrlo disfrutando del camino. Y tener paciencia: esta es la clave.

Tanto si es por un tema de salud o de estética, la alimentación juega un papel crucial en nuestras vidas. Sin embargo, probablemente no sepas por dónde empezar; probablemente también hayas tratado de hacer algo parecido en el pasado y hayas abandonado antes de tiempo. No te vamos a decir que esto es coser y cantar, pero tampoco es difícil; depende de tu actitud, de tus ganas y de tu motivación. La constancia es el precio a pagar, pero sin duda no muy alto para el resultado positivo que te espera.

∴ 1. Escucha a tu Cuerpo ∴

¿Suena raro? No lo es. Raro es no pararnos a sentir y observar qué nos dice nuestro cuerpo. Generalmente no hacemos el esfuerzo de conocernos mejor -pues tampoco nos educan a ello- y así ignoramos cómo funcionamos por dentro. Solo es cuestión de abrir bien los sentidos y escucharnos. Podemos empezar por pequeñas cosas. Por ejemplo, si después de comer nos sentimos hinchados, ese es un aviso de que hemos comido algo que no nos sienta bien; ya sea porque hemos ingerido mucha cantidad, porque no es la comida apropiada para nosotros o porque hemos comido muy rápido. Y es que no es extraño que una persona sienta malestar después de comer. Si este es tu caso, analiza por qué y haz cambios en tus hábitos alimenticios.

∴ 2. Aumenta las Porciones de Frutas y Verduras ∴

Comer fruta y verdura es fundamental, y tiene que ser a diario, dado que aportan vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales para el organismo. Tu cuerpo los necesita para funcionar correctamente, para eliminar toxinas, reparar tejidos, y también para compensar la ingesta de otras sustancias no tan saludables. Además, los alimentos de origen vegetal también son necesarios para las funciones neuronales, y eso repercute en nuestro estado de ánimo y capacidad de concentración. También son alimentos bajos en calorías y por tanto aptos para dietas de restricción calórica.

∴ 3. El Desayuno es lo más Importante ∴

Probablemente lo hayas escuchado un millón de veces: el desayuno es la comida más importante del día. Hacer un desayuno completo es la clave para regular el hambre diariamente. Si nos saltamos el desayuno, es probable que nos sintamos agotados toda la mañana, con mucha sensación de hambre a la hora de almorzar y, así, propendamos al hambre excesiva durante el resto del día. Preferiblemente deberíamos tomar un desayuno completo que incluya algún cereal, fruta, proteínas y grasas saludables como aceite de oliva virgen.

∴ 4. No Compenses los Atracones ∴

Si caes en la tentación de comer algo muy rico en azúcares o grasas, puede que después te sientas culpable y trates de compensar ese atracón saltándote la siguiente comida. No lo hagas; es un gran error. En realidad estás logrando que ese tipo de comida parezca más deseable al regañarte por comerla. Y mientras tanto, mientras estás en ayunas o comiendo menos, estás jugando con tu metabolismo y perdiendo nutrientes que el cuerpo necesita. Si realmente no tienes hambre más tarde, está bien. Pero recuerda que si tienes hambre, puedes comer mejorando las ingestas con alimentos saludables.

∴ 5. Mantén una Hidratación Óptima ∴


El agua es la sustancia más importante que consumimos, toda vez que representa aproximadamente el 75% de nuestro cuerpo. Una buena hidratación es vital para muchas funciones del cuerpo, entre ellas la digestión. Existe la creencia de que es malo beber agua con la comida, pero no es cierto. Una buena hidratación es igual de importante que una buena nutrición, porque necesitamos mantenernos hidratados para estar saludables y que la digestión se haga menos pesada. Además, si no añadimos agua al estómago, este la va a sacar de órganos y tejidos como, sin ir más lejos, los huesos. Y además, con la edad cada vez se hace más necesario beber agua para ayudar a eliminar residuos, absorber más nutrientes y evitar el estreñimiento.

∴ 6. Come Regularmente ∴

El ser humano promedio come cada tres o cuatro horas. Cuando se come más allá de eso, la energía comienza a disminuir, te vuelves “pesado” y el metabolismo se ralentiza porque tiene que trabajar extra para realizar la digestión. A través de la alimentación obtenemos nutrientes que nos aportan energía, pero realizar la digestión nos la resta en parte, así que la clave está en tratar de encontrar un balance. Tan importante es comer los alimentos adecuados como estipular un horario de comidas y no saltárselo. La regularidad y dar tiempo al organismo a realizar una buena digestión contribuye a mejorar la absorción de nutrientes.

∴ 7. No Frenes tus Antojos ∴

Lo que no mata un deseo lo hace más fuerte. Sé consciente de ello: si no matas ese deseo, solo te molestará más hasta que lo hagas. Puede que tengas la fuerza de voluntad necesaria para dejar a un lado las tentaciones y no comer aquello que sabes no te beneficia, pero si te cuesta, ¡sácialo! No te atiborres, no te culpabilices y hazlo de una manera consciente. Como en todo en la vida la creatividad juega un papel importante, puedes sustituir ciertos alimentos por otros similares que satisfagan tus ansias de una manera más saludable. Por ejemplo, prueba a echar unos dátiles picados con canela al yogurt en vez de azúcar.

∴ 8. Siéntate a la Hora de Comer ∴

El día tiene 24 horas que podemos distribuir perfectamente para encontrar un hueco para cada acción que tenemos que desarrollar. Los tres o cuatro momentos en los que comemos es bueno hacer un hueco y sentarnos relajadamente para dedicar atención plena al acto de comer. Las personas muy ocupadas suelen omitir las comidas o comer mientras están de pie, caminando o moviéndose. Diversos estudios han demostrado que las personas que comen sentadas observan mayores niveles de saciedad, por lo que terminan comiendo menos a lo largo del día.

∴ 9. Deja los Refrescos y Alimentos Dietéticos ∴

Los refrescos dietéticos pueden ser los únicos productos que literalmente no tienen ningún beneficio nutricional. Ni siquiera ayudan a las personas a perder peso. Por el contrario, cuando tomas refrescos dietéticos bebes químicos potencialmente cancerígenos y aumentas tus niveles de sodio y cafeína. Sustitúyelo por un zumo natural o simplemente hazte una limonada o bebe agua. Lo mismo ocurre con los alimentos dietéticos, algunos están llenos de químicos que sustituyen al azúcar o a grasas saludables. Mira siempre los ingredientes y no te fíes de lo que anuncian en el paquete.

∴ 10. Prepara las comidas con antelación ∴

Después de un largo día de trabajo, puede ser un reto tener que cocinar una comida casera. Aquí es cuando aumenta la tentación de pedir comida preparada o calentar algo precocinado. Una de las maneras más efectivas de comer comidas saludables y caseras es preparar comidas en lotes que se puedan guardar en el refrigerador o congelador para toda la semana. En una tarde se pueden preparar varias comidas caseras sin demasiado esfuerzo. Los guisos y las sopas, por ejemplo, son fáciles de cocinar, conservar y almacenar. Congela lo que no planees usar durante la semana y etiqueta todos los artículos con la fecha en que fueron preparados. Así, aunque un día no te apetezca cocinar, siempre podrás tener a mano comida sana y equilibrada.

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